La foto de hoy no hace falta explicarla. El brillo en mis ojos me parece que hablan por si solos. Esta foto la saque el último Sábado que nos vimos, mientras fumabamos un pucho (y yo me quejaba del gato pesado ese). No necesito explicar nada, me expongo totalmente con esta foto, lo enamorado y atontado que estoy por vos es algo que me excede. Quiero aprovechar la oportunidad para decirte gracias, Zoe. Gracias por ser mi compañera en todo. En los días tranquilos y en los días donde estoy a mil con la cabeza explotada de ideas, proyectos, vuelos, números y planes. Gracias por escucharme sin juzgarme (a menos que lo amerite, y ahí sí me bajás a tierra como corresponde), por tener esa mezcla de ternura y carácter (COMO CUANDO ME TIRASTE UN ALMOHADAZO EN LA CARA RE ENOJADA). Gracias por abrirme tu mundo, por elegirme incluso cuando no soy fácil (yo sé como soy a veces, y lo intento cambiar a diario, enserio). Gracias por quedarte cuando a veces por ponerme como me pongo, capaz que podría ser más simple irse. Gracias por tu amor, que no es solo palabras, sino gestos, abrazos, miradas, mensajes largos, silencios compartidos y eso que tenes de hacerme sentir tan importante en tu vida. Gracias por acompañarme en mis locuras, por bancarte mis inseguridades, por entender mis miedos aunque a veces no los sepa explicar bien (Y AL HABLAR ME TRABE MUCHO MÁS DE LO QUE NORMALMENTE ME TRABO, PERDÓN). Gracias por sostenerme cuando me desarmo un poco y por festejar conmigo cuando todo sale bien. Gracias por tu risa, por tu ternura (NO ME PREGUNTES PORQUE TE DIGO ESTO, NI YO LO SÉ, A VECES ME DA ESO YA TE DIJE), por tu intensidad (QUE ME ENCANTA MÁS QUE NADA, NUNCA DEJES DE SER ASÍ POR FAVOR). Gracias por hacerme sentir que no estoy solo en este mundo, que tengo a alguien con quien construir, proyectar y soñar en serio. Y sobre todo… gracias por existir. Porque desde que apareciste, mi vida tiene otro color. Y no exagero cuando digo que no quiero imaginarla sin vos. Todo esto de arriba lo escribí llorando, hija de puuu. Falta solo un día, y yo no puedo creerlo, seguramente mientras lees esto, yo ya tengo tu regalo preparado en la valija. Y mi cabeza la tengo ya en verte de nuevo en HORAS. Te amo muchísimo, gracias por acompañarme.